Niñas, es hora de otra cucharada de verdad. Abrid los ojos y la boca, que viene el tren.
¿Os habéis preguntado alguna vez por qué la gente se comporta como se comporta cuando está en grupo? Personalidad, diréis. Formas de ser, afirma el caballero del fondo. Somos distintos, y por tanto cada uno se comporta de una manera.
Error. Previsiblemente, por otro lado.
El hecho es, señores y señoras, que no actuamos como lo que somos, sino como lo que nos toca. Pongamos como ejemplo el caso del profesor Charles Xavier y de Magneto.
Es un hecho de sobra conocido que los dos eran amigos antes de tomar partido por la lucha entre sapiens y superior, hasta que Erik a.k.a. Magneto decidió dejarse de hostias y apostar fuerte por los mutantes. Automáticamente, claro, el profesor X se indigna, monta su escuela de jóvenes mutantes y se convierte en el Mahatma Ghandi del universo Marvel, todo paz, amor y convivencia.
¿Por qué hizo esto Magneto en primer lugar? Se preguntarán ustedes. Porque era muy malo y muy cruel y quería que ganaran los mutantes sobre los apestosos y viejunos sapiens, responderéis probablemente. Error de nuevo: lo hizo a sabiendas de que el colega Charles, indeciblemente más poderoso que él mismo, aunque digamos...falto de iniciativa propia, reaccionaría como lo hizo.
Al hacerse el malo, Magneto convierte al colega calvo en bueno. Sabiendo que Xavier es más poderoso que él mismo fuerza su mano a defender a la humanidad.
Sí amigos, porque Magneto es ante todo, un humanista. Por eso quiere cargarse a todos los humanos.
Reflexionad. ¿Por qué hay en todo grupo (al menos) un optimista y un pesimista? Un activo y un pasivo. Un teórico y un práctico. Un idealista y un realista. Un bocachancla y un nomemojo. ¿Uno que está a favor y uno que está en contra?
¿Qué probabilidades hay de que en todo grupo humano, independientemnete de su tamaño, origen, naturaleza u objetivo, se den en todo el mundo los mismos y repetitivos papeles? La respuesta correcta es cero.
La explicación más sencilla es casi siempre la correcta, y en este caso es que no actuamos guiados por nuestra naturaleza, sino por nuestra posición en el grupo.
Así, el que una persona haga un comentario constructivo fuerza, cual puño del karma, a la creación de una fuerza igual de signo contrario, en este caso destructiva. Del mismo modo, una posición proactiva y transformadora genera dinámicas pasivas y acomodaticias. Un comentario lúgubre pesimista anima lecturas más alegres y optimistas así como comentarios de ánimo y de apoyo.
El triste hecho es que no somos. Reaccionamos.
¿Qué implicación tiene esto en la vida real de las personas? Que nos convertimos en un tiovivo de papeles, en un colorido y fugaz desfile de roles arquetípicos que van saltando y rotando y cambiando una y otra vez, hasta que todo principio de identidad se desvanece y solo quedan los frios y muertos hechos, como cuerpos del delito perpetrado por un móvil que ya no se recuerda.
Actuamos con pasiones que son por un momento las nuestras, y cuando estas nos abandonan cambiamos de escenario, de personaje y de obra, y nos abalanzamos con igual valía y coraje a destripar aquello que defendíamos antes a ultranza.
Haced la prueba. Hoy mismo. Asumid un papel distinto al que os empuja el grupo. ¿Ayer fuisteis divertidos? Sed tristes. ¿Erais avaros? Sed generosos.
Contemplad la carambola. El lento desencadenar, al principio, de sorpresas y pequeñas reacciones, el contagio de entusiasmos, la claridad de los nuevos papeles.
Magneto comprendió que el primer golpe determina toda la partida posterior. No importa con qué bola juegues, puesto que juegas con todas las demás.
Elegid bien, u otro decidirá por vosotros.
No será Mahatma?? O Mohandas, vaya...
ResponderEliminarAaaaahh!! Coorrreeecto!!
ResponderEliminarLas prisas... :D
Y es sentido, en vez de dirección. Edito.
Joe, está muy bien, pero no me has descubierto nada nuevo...
ResponderEliminarAunque claro, entre los autores de "Desde el salón" es difícil sorprendernos.
Es la verdad absoluta y a la vez relativa.
Eso es verdad :D
ResponderEliminarPero al final siempre tendemos al mismo arquetipo.
ResponderEliminarYo tiendo a ser un suizo y tu un busca bocas XDXDXD